Editorial 83

  

             ¿Y LA FIESTA DE LAS NARANJAS?

José Soler Carnicer          El pasado 15 de Septiembre la ciudad de Sueca celebró su XX Concurso Internacional de Paellas, en el que participaron cocineros venidos de varios países extranjeros y hasta uno de nuestros antípodas, Nueva Zelanda (ver página XX de este número). Este concurso viene a ser la Fiesta del Arroz, por que tiene lugar cuando ha llegado el tiempo de la siega del arroz en los campos que la rodean. Así ciudad, paella y arroz se han difundido por todo el mundo.

         Otros lugares celebran fiestas semejantes, como Gandia con su Fideuà o Requena con su Vendimia, sin olvidar a Buñol con su Tomatina. Esta última con la circunstancia de que los tomates no son producto de sus campos y se traen de otros lugares.

         Algo semejante ocurre en la localidad francesa de Mentón, donde vivió y murió Vicente Blasco Ibáñez. Allí se celebra la Fiesta de la Naranja y durante esos días la ciudad se engalana con unos monumentos que casi podríamos llamar falleriles, pero con la diferencia de estar hechos únicamente con naranjas. Sí, con naranjas y Mentón, al igual que Buñol con sus tomates, compra fuera sus naranjas.

         Y ¿qué ocurre en nuestras tierras que tienen a la naranja como pilar de su economía? En ninguna localidad de nuestra Comunidad se celebra un festejo dedicado a un producto que, pese a ello, va asociado siempre al nombre de València.

      ¿Qué esperan Burriana, Alzira, Sagunto o Caicaixent para organizar unos festejos dedicados a exaltar la naranja y la tierra que la produce?

                                                      José Soler Carnicer